
- Producto y desarrollo — de la idea al MVP
- 2026
- Next.js · TypeScript · Supabase · Prisma · PostgreSQL
El origen
Salió de una conversación con alguien que trabaja en el área de pastelería de un restaurante. El problema no era técnico: era que el conocimiento del equipo estaba en hojas sueltas y se compartía por foto.
El planteo
La idea es deliberadamente acotada: los ingredientes se cargan una vez y las recetas se arman sobre ellos, con cantidades exactas y pasos ordenados. No hace falta más para resolver el problema que lo originó.
La única decisión que agrega algo es que el ingrediente lleve precio: eso convierte al recetario en una herramienta de estimación de costos casi sin trabajo extra. Por ahora es estimativo a propósito; llevarlo a un control estricto de costos es la v2, no el MVP.
El método
Lo construí con agentes de IA sobre desarrollo guiado por especificación: escribí las especificaciones, definí la arquitectura y validé el resultado en varias pasadas, con tests y CI corriendo lint, test y build.
El cierre
Está en desarrollo y cerca de su lanzamiento. El alcance acotado resultó la decisión correcta: el problema estaba tan bien definido por quien lo sufría que la tentación era agregar lo que nadie había pedido.
Problemas y soluciones
Las recetas del área de pastelería vivían en papel. Para compartirlas con las compañeras había que tener ese papel a mano, o mandar una foto por WhatsApp. Si el papel se pierde, la receta se pierde: aunque sepan recrearla lleva trabajo, y al hacerlo se cambian proporciones sin darse cuenta. En pastelería eso no es un detalle, arruina el resultado.
Un recetario compartido donde cada receta se arma sobre ingredientes cargados, con sus cantidades exactas y una lista de pasos en orden. Deja de depender de un papel y de que alguien lo transcriba bien.
Nadie sabía cuánto costaba realmente una receta, así que poner precio a lo que se vendía era a ojo.
Cada ingrediente guarda su precio y su cantidad de compra. Al armar la receta se indica cuánto se usa de cada uno, y de ahí sale lo que cuesta cada insumo y el total estimado de la partida, junto al rendimiento en porciones. Poner precio deja de ser a ojo: hay un número contra el cual discutirlo.


